sábado, 7 de abril de 2012

~Capítulo cincuenta y tres.

Observaba cada uno de sus rostros, cada uno tenía una historia, ahí estaban Sonia y Harry, mirándose mutuamente, mientras sonreían. Zayn estaba al lado de Mariló. Cada uno tenía un pasado, y seguramente un futuro por ver, por tener, y por cumplir. Mis padres me hablaban a lo lejos, como siempre mi madre rompiendo el silencio. Mi padre, apenas con lágrimas en los ojos me veía caminar hacia el altar. Me sorprendí, nunca vi a mi padre llorar, y menos de felicidad. Louis caminaba a mi lado, me cogía del brazo y me ayudaba a no caerme.
Y llegó la hora, ya estaba a su lado, y Louis se apartó de mi despidiéndose en un beso en la mano.
-Estás preciosa.-sus palabras llegaron a mis oídos en un susurro.
Le miré, sus ojos azules me transmitían paz. No podía estar más guapo, no podía ser más perfecto.
-Sentémonos.
Toda la sala se sentó y nosotros permanecimos de pie junto al sacerdote.
Nunca me llegué a imaginar esto, nunca lo pensé, o simplemente me lo planteé.
-Todos hemos venido aquí por una cosa.. ¿o me equivoco?
Todos esbozamos sonrisas y carcajadas, era bastante gracioso el sacerdote y joven.
-¡Yo he venido por el banquete!
Varios comentarios de ese tipo se oyeron al fondo, que hicieron que muchos liberásemos tensiones.
-Bueno, como nadie tiene que decir nada, y el que lo tenía que decir ya lo ha dicho, prosigamos.
Empezó a recitar citas, yo simplemente me había quedado en mi mente, observando a Niall, que él prestaba atención. Parecía un sueño, parecía que esto no podía estar ocurriendo, ¿yo? ¿una chica de la calle? Aún parecía un cuento, ficción.. aún parecía que estaba soñando.
-Hoy, hemos venido para juntar a dos personas.-Abrió un libro y lo dejó en su regazo.-A Niall James Horan y Lucía Sánchez Rosado. Habéis venido aquí, para unir vuestro amor para siempre.
Ambos asentimos y él me agarró de la mano. Yo no pude evitar apretarle la suya, síntoma de estar nerviosa.
-Niall prometes querer a Lucía en la salud y en la enfermedad.
-Lo prometo.
-En la riqueza y en la pobreza ¿hasta que la muerte os separe?
Aceptó, mientras me cogía las manos y introducía la alianza en uno de mis dedos.
No pude saber exactamente lo que estaba pasando. No sentía parte de mi cuerpo y la situación se estaba nublando. Dí la vuelta para ver a los invitados, no podía diferenciar sus rostros, ni siquiera pude observar a Harry, o a Charlie, no podía verles, todo estaba demasiado borroso. Me dí la vuelta para ver a Niall, que aún seguía sosteniendo mi mano, pero estaba como los demás, sin cara, no podía verles. Cerré los ojos porque creía que me estaba mareando, y cuando logré abrirlos, nada fue igual.
Una luz parpadeaba, intenté diferenciar sus letras, dos, tres veces intenté elevar los párpados. Cuándo por fin pude verlas observé que eran unos muñecos, que indicaban que debía ponerme el cinturón, ¿pero que cinturón? Miré a mi alrededor, nada era familiar.. o sí.. me daba la sensación de haber estado ahí antes. Miré mis piernas, había una manta en ellas.
Negué con la cabeza, y volví a cerrar los ojos, era fruto de mi imaginación, me habría mareado en la boda y estaría ahora en mi subconsciente. Los cerré lo más fuerte que pude. Dos minutos hasta que los volví a abrir, y me encontré el rostro de alguien sonriéndome.
-¡Dormilona! ¡Te has dormido en todo el viaje!
¿Dormilona? ¿Qué me había dormido? ¿Qué coño estaba pasando? ¿Y porque Sonia no tenía barriga? Observé a mi alrededor y vi mucha gente, sentaba, hablando, ¿pero dónde estaba? Volví a mi sitio, Sonia.. bueno.. esa no era Sonia, había crecido, no era tan infantil y bueno, estaba embarazada de casi ocho meses, esto no podía estar pasando.
 -Joder, estás pálida, ¿te encuentras bien?-Puso su mano en mi frente.
-No, no estoy bien tía.
-¿Y que ocurre?
-Tú no eres Sonia.
Esbozó una sonrisa.
-Claro, yo soy la que vende pipas en el avión, ¿no ves que tengo el uniforme?-Dijo mientras me enseñaba sus prendas.
Pero, de que hablaba, ¿avión? ¿que avión?
-¿Avión?-Dije mientras empezaba a temblar.
-Sí Lucía, a-vi-ón.
Ladeé la cabeza y volví a cerrar los ojos, esto no podía a ver sido un sueño, había sido tan real, tantos sentimientos, dolor, amor, odio, tristeza, demasiado para haber estado un año en mi cabeza y dos horas en la vida real.
-Lucía, no te duermas que vamos aterrizar.
-No, tía, yo no me bajo.
-¿Tú eres tonta no?
Me agarré fuerte al asiento, tenía ganas de gritar hasta quedarme sin voz. Volví a temblar, y a negar con la cabeza, esto, esto no podía ser verdad.. o.. lo que no podía ser verdad era lo del sueño, pero no. Había sido tan real, experimentaba cada escalofrío, cada roce, cada caricia, cada beso.
-Haber, explícame lo que pasa.
La miré con tal expresión de amargura y preocupación que decidí contarle lo que me sucedía. No le conté todo.. sino un resumen. Su cara fue épica, al principio no supo como reaccionar, pero al final se acabó riendo.
-A mi no me hace gracia joder..-me froté la cara con las manos hasta llegar a mis labios.-No puede ser verdad, joder, que yo me estaba casando.
-En tu sueño claro.
-Era real.
-Lucía, he estado a tu lado todo el día, y no te has movido.
Sus palabras me aferraron y se me encogió el corazón.
-Sigo pensando que es verdad.
-Ya claro..
Salimos discutiendo del avión. Yo seguía contándola detalles, pero ella me ignoraba. Me fije en los alrededores, había las mismas personas, las mismas situaciones, y el mismo barullo del sueño, ¿y si no solo fuese un sueño?
-Yo esto lo he soñado, mira, sé que estás pensado.
Se paró enfrente mía y expreso seriedad.
-A ver, que pienso.
-En que quieres ir que pasa en ese barullo.
Su cara volvió a ser épica y sonrió.
-Pura casualidad, además, me conoces demasiado.
-Pero no te puedo leer la mente.
-Bueno, pues para que veas, no vamos a ir a ver que hay, porque lo has soñado, solo eso.
Sonreí satisfecha, estaba ocurriendo lo mismo que en mi sueño, pasábamos del ruido e íbamos a buscar al chico que nos recogía. ¡James! Antes de verle expliqué a Sonia como era, todo, que supuestamente me iba a llamar Zayn, y..
-Todo casualidad.
-Ya, mira, ese es James, como te he descrito.
-Ya.. sabes, existen las fotos.
-Calla no, joder.
Estaba temblando desde entonces, los mismo saludos, intentó hablar en español como pudo, las mismas sonrisas, todo, miradas, cruzamos, me dieron unas ganas tremendas de abrazarle, besarle, pero.. él no me conocía, y yo ya había pasado en mi mente con el un año.
-¿Tú eres Lucía verdad?
Asentí con la cabeza y no me pude contener, me fui a sus brazos y le abracé. Era lo único que aún me estaba creyendo.
-Joder James, te echaba de menos.
Él me abrazó, y no me soltaba, Sonia nos miró raro y dio un portazo al entrar en el coche.
-¿Nos conocemos de algo?-se separó de mi y se rió.
-Yo a ti sí.. tú.. pues.. a mi no.
No sabía exactamente como decirlo, apenas podía explicarlo y menos asimilarlo.
-Bueno, tenemos un año.
Respiré feliz y sonreí.
-Un año.. yo ya lo he pasado.
-¿Qué?
Pensé que lo había dicho en un susurro y entré en el coche sin rechistar.
-Estás muy cariñosa con él.. -me dijo sonia mientras me miraba por la ventana.
-Le echaba de menos.
-¿¡Dónde?! ¿En tu sueño? Venga por favor Lucía..
Ignoré sus comentarios y mire su sonrisa, entró y arrancó.
Podía a ver sido casualidad, pero.. ¿y si no lo fue? Diversas preguntas pasaron por mi mente, y todas con la misma respuesta; los sueños se hacen realidad. Pero no.. aveces era ingenua, y seguramente esto era el principio. Vi que James por el retrovisor, y una cosa pasó por mi mente. La bandolera. Miré nerviosa por los lados, ¿me la había vuelto a dejar? ¿Había cometido el mismo error? ¿Dos veces?
-Me he dejado la bandolera.
Sonia se dio la vuelta, esa parte se la había contado.
-Ya estás con tus cuentos.. tu sigue James, déjala.
-Que no joder, se me ha olvidado.-con tanta cosa había tenido de nuevo el despiste.-enserio, no miento.
-Ya ya ya.
Empecé a discutir con ella, enfrente de James, a mi ya me daba igual, dentro de mi ya sabía que teníamos confianza. Dos tres gritos en el coche, Sonia se levantaba incluso del asiento para protestar y decirme que era una ilusa, que lo había soñado y ya esta, que solo eran sueños. Yo seguía gritándola, que no tenía razón, que todo estaba ocurriendo por una razón.. Y mientras, James conducía nervioso, seguramente no se esperaba eso de las chicas que había acogido en su casa en un año, que de una acabaría estando enamorado y de la otra sería su mejor amiga. Vi que Sonia paro, y se puso pálida.
-¿Que ocurre?
Movió un poco la cabeza y no dijo nada.
-¡Sonia que qué ocurre!
-Tú móvil.-alzó la mano y lo señaló.-te.. te.. te están llamando.
Una felicidad sentí en el pecho. Cogí el móvil, intentando que no se me cayera de las manos, ya que me temblaban. No me atrevía a cogerlo. No me atrevía a responder. Había dos posibilidad, que fuese él o otra persona. Era tan pequeña la diferencia y tal grande el dolor que produciría si no fuese él.
-¡Joder Lucía cógelo!-empezó a dar golpes en el asiento.-¡Tiene que ser él.!
Abrí los ojos.
-¿Ahora piensas que es él no?
Sonrió satisfecha y esbozó unas carcajadas.
Mis dedos eran como piedras, en el sueño me parecía tan fácil dar al botón de responder, pero ahora.. dentro de mi no quería descubrir quién era la otra persona que esperaba en el otro lado del teléfono. Me armé de valor y di al botón casi sin respirar. Y sí, era él. Casi sin asimilarlo vi, que por mucho que digamos que las cosas eran imposibles, pueden serlo, y más si lo sueñas cada día.

AGRADECIMIENTOS.
En primer lugar, quiero que cada uno de ustedes, me diga que le a parecido la novela, el blog, la fic, mi sueño. Quiero que me lo exprese aquí, no por twitter ni por ningún otro lado. Sé que muchas personas la leen, porque no es normal que suban 1.000 visitas cada día, no no es normal, por eso, no pierden nada de tiempo en poner un comentario, y decirles que le ha parecido, que han experimentado, que han pensando cada minuto que la leían. A lo mejor os parece mucho, pero yo creo que es lo mínimo que pueden hacer después de que yo lleve casi cinco meses escribiendo. Ha sido un placer contarles mi historia, que experimenten lo que siente cada uno de los personajes, que se frutaran cuando ellos lo estaban o incluso que sintieran mariposas en el estómago al leerlo. Quiero agradecérselo a mucha gente, si empezara a hablar nunca terminaría, sois tantas personas.. que me da cosa que se me pase alguna, por eso, la persona que está leyendo esto, gracias por soportar mis sueños cada día, en cada capítulo, en cada letra. Bueno.. miento, quiero agradecérselo a algunas personas, que me decían que esta fic era una mierda, gracias a ellas aprendí que aveces no tienes que complacer a la gente, sino a ti mismo. Esta es mi otra fic, me gustaría que la mayoría de las lectoras os pasaséis y la siguieseís como habéis echo con esta.--> Más allá de la imaginación
Sobretodo quiero deciros, que en un futuro me quiero dedicar a esto; periodismo; cualquier cosa, y espero triunfar. Nunca, en la vida os rindáis, luchar por vuestros sueños como si mañana no pudierais hacerlo. ¡No os olvidéis de ponerme un comentario!
Un saludo; la escritora.

~Capítulo cincuenta y dos.

Miraba mi reflejo en el espejo. Retorcí el morro y me sorprendí de lo que estaba haciendo, me sorprendí de que no tenía ojeras, y ningún síntoma de no haber dormido en toda la noche. Observaba como cada persona se iba arreglando, poniéndose histérica con los vestidos, que sí no les entraba, que si les hacía gorda.. me estaba hartando de esos comentarios, aunque la mayoría los ignoraba, yo seguía mirando mi reflejo, pensando que si hacía bien, que si este sería mi final, o el principio de algo.
-Lucía, ven que te hago un buen recogido.
La miré desde el espejo, un precioso vestido rojo caía por sus piernas, y una sonrisa representaba su rostro. Todo el mundo sonreía, pero yo seguía en el limbo, en un lugar de dudas. Supuse que a todas las personas le habrían pasado lo que me estaba pasando a mi, pero, ¿y si no? ¿y si era yo?
-Es que te han echo uno horrible.. ¿quién lo ha encargado?
-Liam.-Dije mientras abría un poco los labios para que salieran palabras.
-Es horroroso.
-Ya lo sé.. se va a llevar una decepción cuando me vea sin el.-Esbocé una sonrisa y me volví a mirar.-¿Crees que hago bien?
Movió la cabeza hacia un lado.
-Mariló, ¿crees que hago bien?-Cogí el peine y empecé a juguetear con él, ella buscaba mi mirada en el espejo, pero no quería mirarla.
-¿Por qué me preguntas esto Lucía?-Dejó las pinzas en la mesa e hizo que me diera la vuelta.-¿sabes que está en la otra habitación verdad? ¿Lo sabes verdad?
Asentí con la cabeza y respiré hondo.
-¿Quién te ha estado comiendo el coco? ¿Zayn?
-Tú hermano..-dije entre regañadientes.
-Yo mato a ese chaval.
Dejó las cosas en la mesa y salió de la habitación dando un portazo, la situación me hizo gracia y sonreí. Yo estaba segura de casarme, pero era demasiado joven, demasiado inocente, ¿y si estaba cometiendo el error de mi vida? Junté las manos y me las froté varias veces, hasta que vi alguien en la puerta.
-La plasta de mi hermana me ha dicho que venga.
Le miré desde el espejo y le ignoré unos segundos, hasta que cerró para que nadie entrara. Se sentó en un taburete que había cerca y apoyó su cabeza en sus manos, mientras me miraba fijamente.
-Ayer dije demasiadas tonterías, ya sabes que estaba borracho.
-Muchas no fueron tonterías..
-Si, sí lo fueron Lucía, cometí un error, lo siento si te he confundido o algo.
Di la vuelta a la silla mientras le miraba seria.
-Dijiste cosas que debía oír, ¿y si no estoy enamorada? ¿Y si es un error?
-No lo es..
-Ayer no me decías eso.
-Ayer no pensaba, dije estupideces.
Me volví a dar la vuelta y corrí una cortina, saqué el vestido y se lo enseñé.
-¿Crees que estoy preparada para esto? ¿Qué es lo mejor para mi?-Junté el vestido a mi cuerpo y me volví a mirar en el espejo.
-Si fastidio tu boda estará en mi conciencia toda la vida.
-Me has echo pensar solo eso.
-No, no, no.-se llevó las manos a la cabeza..-solo tengo envidia Lucía, yo también quiero estar como Niall, tener a alguien que me quiere, y que estará en las malas y en las buenas..-empezó a ponerse aún más rojo.- solo dije eso por envidia.
Dejé el vestido en un rincón y me acerqué a su regazo.
-¿Crees que no lo vas a encontrar o qué?
No me respondió y se acumularon tensiones y el silencio se cargo.
-James, eres una persona increíble, y si, querrás a Sonia, pero apenas hemos vivido, a saber quién es nuestra media naranja. Y si quieres.. tengo algunas primas que están bastante bien.
Alzó la mirada y le sonreí satisfecha. Me levanté y le di una palmadita en la espalda.
-Tú siempre has estado ayudándome, ahora me toca a mi, luego te las presento.-Me quité el blusón que llevaba dejando a descubierto mis piernas y espalda. Me dispuse detrás de la cortina y me puse el vestido, todavía no me creía que estaba haciendo.
-¿Te ayudo? Suelen decir que son difíciles de abrochar.
Corrió la cortina y su cara fue épica.
-Guau.
-¿Precioso verdad?
-Te queda genial.
-Ve a llamar a Louis por favor.
Se dio la vuelta y obedeció lo que dije. Esperé sentada a Louis, hasta que su preciosa sonrisa alumbró la habitación. Se acercó a mi y rodeó mis mejillas con sus manos.
-¿Quién es la cosa más bonita?-Dijo mientras hacía muecas con la cara.-¿Quién es Lucía eh? ¡Tú! ¡Lo eres tú!.
-Anda, quiero pedirte un consejo.
Se sentó donde antes estaba James y sonrió.
-Cásate, sé que vas a ser feliz.
Arrugué la frente, ¿como sabía que iba de ese tema?
Sonreí y me froté los ojos.-¿cómo sabes que es de eso de lo que quiero hablar?
-No sé.. te conozco algo.
-Sí, algo me conoces.
Ambos sonreímos.
Algo dentro de mi quería huir, con cualquiera, da igual con quién fuese, pero otra, se veía en el parque, con dos hijos, o en un banco comiendo pipas. Da igual lo que fuera, el caso era la persona, da igual que hiciera, solo me importaba él.
-¿Qué tal está Niall?
-Esta que ni caga ni mea.
Una sonrisa tonta alumbró mi cara y estornudé.
-Le haces muy feliz, nunca he visto tan feliz a Niall, de verdad Lucía.
-Entonces..
-No cometes ningún error, y si pasa algo, ¡ya lo solucionaréis! ¡tenéis toda la vida!
-Pero, es que.
-Fuera, los peros, Lucía..
-Dime.
-¿te acuerdas cuando nos íbamos a casar?-Se revolvió el pelo y respiró.-digo, cuando no lo planteamos.
-Sí.. yo saqué el tema con Nial por teléfono y no reaccionó como quise..
-Y mirarle ahora, con traje y mirándose tres mil veces en el espejo porque aún no se lo creé.-sonrió y clavó sus preciosos ojos azules.-es feliz contigo, no le pierdas por favor.
-¿Y Zayn?
Pasaron muchas cosas antes de esto, todo fue tranquilo, baches siempre había, pero Zayn no fue un error, ni un bache ni una curva, fue lo que me hizo pensar, experimentar cosas y entablar dudas en mi mente, fueron tardes de verano, sonrisas en la cama, peleas de comida, fueron demasiadas cosas para establecer un punto y final.
-Zayn, te quiere, no te miento, pero es feliz al verte así.
Parpadeé y acaricié el vestido, eché un vista por la habitación y encontré los tacones que me iba a poner. Louis se dio cuenta de que los observaba y sonrió, se aproximó a ellos y los cogió.
-¿Qué haces?
-He visto que no sabes andar con ellos, y menos.. bailar, ¿que vas hacer?
-Iré descalza, es más romántico.
-venga, yo te ayudo.
Me los pasó y me los puse, eran demasiado altos, y me daba miedo caerme, apenas había practicado y aún no sabía caminar muy bien.
-Venga, coge mis manos.
Las agarré hasta que apoyé mi cabeza en su pecho. Pasó su mano por su cintura, y yo rodeé su cuello con las mías.
-Un pasito para para adelante, un pasito para atrás.
Me estaba liando, entre tantos pasos intentaba no tropezarme, que era lo que me faltaba. Me separé de él y me llevé las manos a la cabeza.
-Bailo como el culo.
-Que no que no.-volvió a agarrarme.-venga, que dentro de unos minutos tenemos que ir allí.
-¿Minutos?
Solo eran minutos, y cada vez que pensaba quedaba menos tiempo, no estaba muy segura, y menos.. no estaba nada tranquila, respira, dos, tres, cuatro, llenaba mis pulmones de aire con el propósito de que me bajara la tensión que tenía, pero nada, fue inútil.
-Lucía, venga, tienes que practicar.
Movía el pie de un lado para otro, mientras Louis apoyaba su cabeza en la mía. Ambos estábamos nerviosos, y no me quería imaginar a Niall que aveces se ponía histérico.
Alguien golpeó con sus nudillos en la puerta.
-Hola chicos, la cosa va a empezar.
Miré a Zayn y me sonrió, parecía una sonrisa sincera. Su cara después fue épica al vernos bailar tan juntos.
-¿Que hacéis?-se apoyó en el marco de la puerta y puso mala cara.
-La señorita aún no sabe bailar.
-¿No fuisteis a clases de bailes?
Niall y yo íbamos a ir, pero hubo un bache.. nos encontramos con su restaurante favorito y no tuvimos otra opción que entrar y perdérnosla, pero puedo afirmar que valió la pena.
Asentí y bajé la mirada a la pregunta que hizo Zayn. Iba con un esmoquin que le hacía estar más sexy de lo normal. Pero Louis.. él se superaba, me había quedado embobada con los dos.
-¡Estáis ya o qué!-Liam se asomó a la puerta.-¡¿Qué tienes en el pelo?! ¿Dónde está el precioso moño que encargué?-empezó a ser estresante.
Les miramos los tres a la vez y le dijimos lo que pensábamos.
-Era horrible.
Nos echó una mirada y salió de la habitación.
-Yo que tú iría yendo ya, que la música va a empezar a sonar.
Me miré por última vez en el espejo y respiré hondo. Agarré a Louis de la mano y caminé con él.
Ya estábamos ahí, toda los invitados estaban sentados, mi familia.. mis padres, mi hermana, tíos y primos. Luego estaba la suya. Y los amigos, cientos de amigos.
-No, es mucha gente.
Me dispuse a darme la vuelta, pero la fuerza de Louis me lo impidió.
-Lucía, lo vas hacer genial.
-No estoy tan segura..
-Bueno, pues fíate de mis predicciones.
Me miró y sonrió. Seguro de si mismo, y no me tocó otra que estarlo yo también.
El sacerdote se levantó e hizo que todos los invitados le imitaran, hasta que se dieron la vuelta y me miraron. La música empezó a sonar. Observé a todos con detalle, pero sobretodo a Niall, que estaba en el altar, esperándome con una sonrisa.

jueves, 5 de abril de 2012

~Capítulo cincuenta y uno.

Observaba entre una pequeña rendija que había entre la puerta y su marco. Ambos hablaban, no expresaban nada, y apenas podía oírlos, solo comprendía pequeñas palabras, ya que aveces elevaban la voz. Era demasiado cotilla, pero veía capaz a Sonia de matar a Harry. Seguí observando hasta que noté el aliento de alguien en mi nuca.
-¡Joder James! ¡Qué susto!
Esbozó una sonrisa tonta y siguió de pie a mi lado. No me dijo nada y seguía sonriendo.
-¿Te ocurre algo?
Seguía sonriendo, era bastante sospechoso, miré atrás y vi que seguían hablando los dos, me concentré en James y acerqué mi rostro al suyo. Arrugué la nariz y sacudí la cabeza.
-Hueles a alcohol.
Esbozó unas carcajadas y siguió sonriendo. Se notaba que nunca había bebido. Volví acercarme a sus ojos, sus preciosos ojos, sonreí tontamente y los miré bien.
-Joder, te has puesto bueno.
-No importa.. por una noche..-Dijo mientras paso su mano por mi pelo.
Me separé de él y me puse en la pared. Apestaba a alcohol a kilómetros, y además no era el de siempre, se le notaba que estaba borracho.
-Si que importa, mañana tienes que estar decente.
-¿Para qué? ¿Para tú boda?
Asentí con la cabeza y un hormigueo pasó por mi estómago al oír esa palabra.
-Pero si no estás enamorado Lucía, no lo estás.
Arrugué la frente y le miré con desprecio.
-Porque te vaya mal a ti no tiene que irle mal a los demás.-Dije mientras cerraba la puerta, no quería que viera a Sonia y Harry, sería un problema.
-Cállate.
-Solo digo la verdad James.
-Sonia estará conmigo, lo sé.
Me agarré el brazo y miré al suelo. Por mucho que James dijera, Sonia estaba enamorada de Harry, y nunca dejó de estarlo.
-Y sino..
Y sino.. ¿qué? Se iba acercando más a mi. Dejando poco espacio entre nosotros, estaba su cuerpo y la pared. Yo entre ambos, y sin saber que hacer. Vi que cerraba los ojos y se iba aproximando a mis labios. Le empujé hacia la otra pared con mis brazos haciendo que él estuviera empotrado.
-Lo.. lo siento, el alcohol.
Seguí sosteniéndole y sonreí, me recordaba a mi cuando estuve con Zayn, hice demasiadas tonterías cuando estaba borracha.
-No pasa nada, sé lo que se siente.
-¿Tú? Pero si tu vida es perfecta..-Dijo con cierto todo de desprecio.
Le solté y apoyé mis manos en  mis piernas.
-Mi vida no es perfecta James.. después de la boda no sé que voy hacer.
-Pues tener hijos, ¿no?
-¿Y mi familia y amigos de España?
Estaba cabizbajo, y tumbado en el suelo, pero seguía sonriendo, mañana nadie se acordaría de esto.
 -Eso deberías haberlo pensando antes..
-Y lo he pensado.
-¿Y qué?
-Quiero irme a España.
-Estarás de broma, ¿verdad?
Parte de mi quería quedarse aquí, aparte estaba el grupo y me sabía muy mal romperlo.. pero tenía que ver a mi familia, aunque fuese solo unos días, unos meses, un año. Tenía la pequeña necesitad de saber que estaban a mi lado.
-¿Se lo has dicho a Zayn?
Incliné la cabeza y le miré con la expresión de que no sabía que decía.
-Sí, Niall lo aceptará.. pero Zayn te sigue queriendo Lucía, yo lo noto.
-Pero si apenas le conoces..
-Pero soy un tío, eso lo notamos.
Resoplé y sonreí, cada vez el alcohol le llegaba más rápido a la cabeza.
-Estás borracho.
-Dice que se dice que la verdad cuando lo estás..
-La mayoría de las cosas siempre son gilipolleces..
-¿Y si soy esa minoría?
Me hizo pensar por unos minutos, incluso me olvidé de la situación que estarían compartiendo Harry y Sonia en estos momentos. Miré a James con una sonrisa, estábamos tirados en el pasillo, uno enfrente al otro, discutiendo por estupideces.
-Tampoco te quiero perder.
Esas palabras que salieron de sus labios me impactaron más de lo normal, haciendo que le mirara casi llorando.
-James, que me caso mañana no me líes por favor.
-Si estuvieras segura no me harías caso.
-Y estoy segura.-Dije mientras pasaba mi mano por los ojos.
-Ya, bueno, eso dirás ahora, llámame dentro de unos años.
-Te llamaré, y te diré que soy feliz.
Pasó su mano por su pelo y sonrió.
-Me duele demasiado la cabeza.-Esbozó una sonrisa y se inclinó dejando caer su cabeza entre sus piernas.
-¿Cuanto has bebido?
-Una botella, o dos, no sé, perdí la cuenta.
-Normal, casi nunca bebes.
-Bueno, ¿y Sonia?
Abrí los ojos y sonreí sin poder evitarlo, no podía decirle que estaba en el salón con Harry, montaría una buena, y James borracho no era él mismo, podía ocurrir de todo.
-En su habitación.
-Antes de venir aquí he pasado y no estaba, ni las sábanas echadas.
Empecé a dar patadas al suelo mientras intentaba darle una respuesta inteligente, pero nada, miré el reloj, las cuatro de la mañana, y a las siete tenía que levantarme, me daba a mi que no iba a dormir esta noche.
-¿Me vas a responder?
Esbocé unas carcajadas.
-Está con Harry, lo van a arreglar.
No me ande con rodeos, ni mentiras, le dije directamente la verdad, sería aún más doloroso que le mintiera, y que.. apareciesen ellos dos juntos en la boda y él solo o esperándola a Sonia.
-No..
Empezó a mover la cabeza de un lado a otro.
-No por favor, dime que es mentira.
Asentí con la cabeza, no sabía que pensar en estos momentos, y por quién alegrarme.
-No joder no, por favor Lucía, dime que es mentira.-Dijo mientras se pasaba las manos por la cara.
-Lo siento.-Fueron las únicas palabras que supe decir, y aún seguía confusa.
-Me dijo que no tendría relaciones en un largo tiempo..-Se frotó los ojos.-me dijo que si tendría las tendría conmigo..
Me dio un FlashBack por unos minutos.
Recordé el momento en el que quedé con Zayn, y me trajo una margarita.. recordé la conversación que tuvimos.. Cuando Charlie me pidió una cita con él.
-¿Y que le has dicho?-Dijo mientras temblaba su voz.
-Que no. -Noté que se le iluminaron los ojos.
-¿Por por por qué?-Dijo tartamudeando.
-Porque si quisiera una cita, que lo dudo mucho ahora, tú serías mi acompañante, nadie más. 
Horas después decidí ir al puente, para recordar sensaciones, para recordar a Niall, y ahí es donde todo volvió a empezar. Rompiendo mi promesa con Zayn.
-¿Lucía estás ahí?
Sacudí la cabeza y le miré a los ojos, expresaba angustia. Me siguió hablando, pero yo apenas le hacía caso, me había trastocado recordar eso, y lo único que hice fue mirar a la ventana, y ver como poco a poco amanecía, acercándose el gran día.

lunes, 26 de marzo de 2012

~Capítulo cincuenta.

Miré sus ojos azules mientras deslizaba mi mano de su oreja hasta su barbilla, le mordí el labio e intenté que no dijera ninguna palabra, pero él seguía hablando. Deslizaba mi otra mano por su espalda, mientras seguían mis labios en los suyos.
-Me tienes que enseñar el vestido Lucía..
Me dijo entre beso y beso. Me separé y le miré.
-Me cortas el rollo y sobre el vestido..-Dejé una de las bolsas en el suelo y sonreí.-Me lo verás puesto.
-¿Me vas a dejar con las ganas?
-Eso mismo me estás haciendo ahora.
Le dije mientras pasaba mis manos por su cuello.
-Bueno, supongo que merecerá la pena.-Dijo muy poco convencido.
-Puede que sí.. o puede que no.-Le dije mientras me acercaba y alejaba a la vez de él.
-Me estás mareando.-Dijo mientras encogía la nariz y sacudía la cabeza.
Miré hacia los lados y vi que ya habían encendido las farolas del barrio de la casa, ya era de noche y seguía teniendo sueño, debería irme a dormir.. pero dudaba que lo hiciera, lo dudaba mucho.
-Niall, que tengo sueño, me quiero meter ya.
-¿Nos metemos entonces?
Me cogió de la cintura y se me cayeron las demás bolsas, haciendo que me riera y él jugara con mi pelo.
-Que no, que no.
Sus labios recogieron mi cuello, yo intentaba seguir con mi propuesta y entrar dentro para dormir.
-Por favor, es nuestra última noche de novios.
Me separé de él y le sujeté el pecho con mis manos. Retorcí el morro y sonreí.
-Mañana te veo cariño.
Me acerqué a él y le di un dulce beso en los labios mientras me agachaba para coger el resto de las bolsas que estaban en el suelo. Caminé despacio hasta que él se iba cantando, gritando mi nombre y que mañana sería el hombre más feliz del mundo, y yo.. la verdad, también lo sería.
Entre sin hacer apenas ruido en casa, dejando las bolsas enfrente de la puerta y me fui hacia el salón, me desplomé como un edificio en el sofá y dejé que mis parpados cayeran por el sueño, pensé que me dormiría, pero una pequeña lampara de al lado de la ventana se encendió y vi a Sonia sentada en una pequeña silla.
-¡Joder Sonia!-Me sobresalté y me llevé las manos al pecho.
-Vienes un poco tarde, ¿no?
-Estaba con Niall.
No debía darla explicaciones, pero sería lo mejor.
-¿Y con quién más?
-Solo con él Sonia, solo con él..-Ladeé la cabeza de un lado a otro y suspiré.
-¿Y que hacíais?
Parecía un interrogatorio, ella estaba sentada en indio mientras se acariciaba la barriga, parecía un momento tierno, pero la expresión de su cara era distinta, estaba enfada, cabreada, parecía que había llorado, que se sentía rara, necesitada, se sentía que no era feliz sin Harry.
-Pues, las cosas antes de la boda, lo típico, planes, que sí la familia..
-Y besaros.-Dijo mientras dejaba de estar seria y su rostro mostraba una triste sonrisa.
Bajé la mirada a mis pies y estuve pensando que decirla, no sabía ya, demasiadas noches discutiendo, hablando de las cosas y sacándonos los trapos sucios, demasiadas noches llorando.
-Sonia, he estado con Harry.
El vació que formé lo exploté con esa pequeña frase haciendo que una pequeña lágrima recorriera parte de su rostro. Decidió seguir sin decirme nada, pero no podía evitar llorar.
-Esta muy arrepentido, mucho, te echa de menos.
Cerré los ojos y respiré para calmarme yo también, ella se merecía lo mejor, no quería verla así.
-Yo..yo..-Empezó a tartamudear y no sabía como terminar la frase, así que me arriesgué y la terminé yo.
-Le echas de menos ¿verdad?-Elevé una pequeña sonrisa, mostrando algo de felicidad.
Asintió con la cabeza y se llevo las manos a los ojos, era la primera vez que lo admitía, yo ya lo sabía.. pero quería ver que saliera de ella.
-¿Entonces? ¿A que esperas?
-Si hubo una habrá dos e incluso tres Lucía..
-Niall me fue infiel, ¿recuerdas?-Esbocé una sonrisa al recordarlo, ya había pasado tanto tiempo que se me hacía incluso raro decirlo.
-Sí, pero..
-Sonia, me fue infiel, y mañana.. pues.. nos casamos, me dirás, ¿lo tuyo no tiene arreglo?
-Puede pero, es qué ag no sé.
-Él lo ha intentado, y no se va a rendir.
-Yo creo que ni le importo, ya ves tú.. las veces que ha venido a pedirme perdón..
-¿Sonia? Ha venido esta mañana, ayer también como unas dos o tres veces, pero le das con la puerta en las narices, y él sigue viniendo incluso de eso, no, no se rinde, y si le importas joder, que te quiere Sonia, aveces estás tan ciega con tu orgullo..
-.. que incluso no veo las cosas.
La miré y me sonrió.
-Mañana hablaré con él.
-¿Y por qué mañana?-Dije mientras me sentaba bien, notaba que esto me ocuparía toda la noche.
-¿Le veo hoy?
Elevé la sonrisa y la miré feliz.
-¿Enserio? ¿No crees que es muy tarde?
-Para recuperar un amor nunca es tarde..
-¡Es verdad!
Se levantó y corrió hacia el teléfono.
-¿Le digo que venga o solamente le llamo?
-¿Que te apetece?
-Verle..
-¡Pues entonces!
Marcó su número ansiosa, aunque cuando él se lo cogió se puso seria para que viniera asustado, aveces era tan cabrona.. me recordaba a mí. Esbocé una sonrisa y me acomodé en el sofá, cerré los ojos por un momento pero Sonia me empezó a hablar.
-¿Crees que estoy bien así?
Iba en pijama, de rayas y corazones, en el centro de la camiseta había un dibujo de un osito con una flor. Sinceramente, da igual lo que se pusiera, siempre iba preciosa.
-Estas horrorosa, pero a Harry le dará igual.
-Ah, bueno, gracias, viniendo de ti debe ser un cumplido.-Me sacó la lengua y se miró reflejada en la ventana, mientras se arreglaba un poco el pelo.
-¿Mejor?-Me dijo mientras se daba la vuelta.
-Sí sí mejor.
Me revolví en mi misma y me tumbé mientras me hice un ovillo, cerré los ojos y pensé en la boda.. hice mal, de solo pensarlo mis tripas se revolvían y me salía una sonrisa tonta. Esbocé y estornudé, habría cogido frío.
-No te vayas a constipar.
Vi que estaba de los nervios, solo le faltaba saltar o subirse por las paredes.
-Ya.. bueno.. ¿que tal las compras con Niall y Mariló?
-Bastante bien, Mariló se ha comprado un vestido rojo precioso, pero tranquila, tú irás mejor.
-No creo, Mariló es preciosa.
-Bueno.. y yo uno morado, ¿no está mal verdad?
-No, seguro que también te queda genial.
-Hombre.. con la barriga que tengo, todos me quedaban horribles, casi me desespero.
-¿Habéis comido tarta?
-Sí, ¿como lo sabes?
-A nosotros también nos han dado, la dependienta me iba a dar una pequeña, pero al ver que eramos cinco incluso se ha asustado.. pensará que voy hacer una poligamia.-Dije la última palabra entre carcajadas.-Pero se la ha comido toda Louis, entonces, me quedé sin tarta.
-Pues menos mal que he ido con Niall.. ha visto un traje verde y se lo quería coger.
Mis ojos se pusieron como platos y me empecé a reír de solo imaginármelo.
-Este irlandés..
-De cual estás enamorada.
Sonreí a sus palabras y sin poder contenerlo me sonrojé, quise decir algo pero el sonido del timbre me interrumpió.
-¿Quién será a estas horas?-Dijo extrañada, pensaba que estaría de broma, pero no. Me llevé las manos a la frente y me reí, esta chica tenía memoria de pez, pero menos mal que se dio cuenta pronto y se puso un poco histérica.
-Abre tú.
-Bueno vale.-Me incorporé e intenté alcanzar mis zapatillas, pero no las encontré.
-No mejor yo.
Asentí y me volví a tumbar.
-Ay no, mejor ve tú.
Resoplé y me quité los pelos de la cara.
-¡Mira que no te decides!
-Ya bueno, ¿se nota que estoy nerviosa?
-No mucho tranquila..
Abrí antes de que otra palabra pudiera salir de sus labios y ese chico con pelo rizado esbozó una gran sonrisa, parece que Sonia no había conseguido que se asustara, ya que su expresión expresaba felicidad, también estaba nervioso, le dejé pasar y les dejé solos para que por fin, todo volviera a la normalidad.. Pero.. ahora que lo pensaba, ¿había sido algo normal de todo lo que había pasado? Apenas, pero aunque no fuera normal, fue perfecto.

sábado, 24 de marzo de 2012

~Capítulo cuarenta y nueve.

No sabía si el espejo me hacía más gorda o era el simple vestido. Sinceramente no sabía que hacía con esa cosa puesta.. que gustos tenía Liam, eran especiales. Me hacía ilusión vestir de blanco, el tiempo pasaba y no podía esperar. Observé entre pliegue y pliegue de la cortina que me separaba de los chicos que estaban esperando para verme.
-¿Te falta mucho?
Vi como una estrecha grieta se abría y se asomaba la cabeza de Louis, yo me cubrí un poco, pero la verdad, el vestido era espantoso, y la cara de Louis fue épica.
-Ya lo sé.. es sencillamente horrible..-Dije mientras me llevaba las manos a la nuca y resoplaba.
-Bueno.. no estás mal.
Los dos sonreímos. Y vi como se alejaba y salía, yo corrí la cortina y dejé a descubierto para que los cuatro chicos me vieran. Niall y yo hicimos un trato, para que a ambos nos gustaran los trajes decidimos que la banda se viniera conmigo y Sonia y Mariló con él.. y bueno.. yo ya me estaba arrepintiendo.
Todos asombrados me miraron, algunos torcieron la cabeza, la reacción que más me sorprendió fue la de Liam, que parecía incluso que iba a llorar.
-Estás..
-Horrible.-Dijo Louis con una sonrisa.
Yo se la devolví y di una vuelta en el sitio para que vieran como me quedaba.
-Es espantoso.-Me dijo Zayn mientras Louis le daba con un cojín.
-Pues.. deberías cogerte uno más corto.-Dijo Harry mientras se acomodaba en el sillón, por fin salió de su cueva, aunque Sonia no estuviera muy contenta.
-A mi me encanta.-Dijo Liam casi con lágrimas en los ojos.
-¡Claro lo has elegido tú!-Dijeron los tres a coro.
-A mi tampoco me gusta Liam..
Movió la cabeza y sonrió.
-Mis gustos son fantásticos, no sabéis apreciarlos.
Los tres sonreímos y me dirigí a ver más vestidos. Me quité los tacones y los dejé en un rincón, me dolía los pies, eran demasiado altos. Pasé uno por uno de los escaparates de esa amplia tienda, pero nada. Hasta que noté que alguien estaba conmigo.
-A mi me ha gustado este.
Sonreí y lo cogí mirándolo curiosa, era precioso.
-No esta mal..
-Bueno, yo creo que te quedará bien, además, es mejor que el de Liam.
-Eso no te lo niego Zayn.
Los dos nos reímos y observé el bordado, era un vestido de palabra de honor y terminaba en unos pequeños flecos. Era precioso pero demasiado caro, miré sorprendida el precio y mi rostro cambio.
-Se sale de mi presupuesto.
Lo dejé en una silla y yo me senté en otra, mientras me arremangaba el vestido y resoplaba al ver que al final me quedaría con el que eligió Liam.  Él se acercó al vestido y lo cogió mientras lo extendía y me miraba a lo lejos.
-Venga, será mi regalo de boda.-Dijo con una sonrisa mientras se frotaba el pelo.
-¿De verdad?
-¡Sí! No pierdo mucho, además, no sabía que regalarte.
Los dos sonreímos y nos miramos colorados.
-No quiero regalos, ya sabes que soy muy mala para esto..
-No, si ya lo sé, llevas aquí casi un año.
-Un añito..-Dije casi susurrando al cuello del vestido.
Me incorporé y cogí el vestido de las manos de Zayn, entré en otro probador y vi que me seguía.
-¿Quieres algo?-Dije mientras me intentaba desabrochar el vestido.
-No, solo, que, ¿te ayudo con la cremallera? Veo que no puedes.
Asentí con la cabeza y me di la vuelta mientras aceptaba su ayuda, vi como poco a poco la bajaba y dejaba mi espalda al descubierto, yo sujetaba la prenda para que no se cayera.
-Ya esta, te espero a fuera, que quiero ser el primero en verte.
-Vale.
Me mordí el labio y sonreí mientras cerraba la cortina, era un detalle lo que estuvo haciendo por mi Zayn estos días, acabamos como amigos, y solo seríamos eso. Deslicé la prenda por mi piel antes de ponérmela y me vi en el espejo.
-¿Estás ya?-Oí a lo lejos en forma de queja.
-Espera impaciente.-Le respondí acompañado de una carcajada.
Cada vez faltaba menos, cada vez el tiempo pasaba más rápido, cada vez todo era más sencillo y a la vez complicado. Me abroché como pude el vestido y vi que era corto, pero lo justo. Salí enseñando solo una pierna para crear intriga, mientras él me silbaba y se reía. Hice ruidos con la boca y el hizo como si tocara tambores hasta que salí.
-Estas preciosa.-Fueron las palabras que salieron de sus labios.
Yo sonreí y giré varias veces haciendo que el vestido se elevara.
-Me encanta de verdad, gracias Zayn.
Se levantó y puse mi cabeza en su pecho mientras le daba un abrazo.
-Eres el mejor.
-Y tú la mejor.
Los dos cerramos los ojos y estuvimos disfrutando de ese momento inolvidable. Hasta que una voz lo interrumpió.
-Os echamos de menos. Luuuucía ¿dónde estás?-Dijo Louis alargando mi nombre y gritándolo a grito pelado en la tienda.-Es..es...estás preciosa.-Dijo tartamudeando.
Yo sonreí y fui a ver a Louis que estaba estupefacto.
-Ya sé porque no volvías, Zayn, que quería disfrutar de esta belleza el solo.
Me cogió del brazo y me rodeo mientras ponía caras raras a Zayn y viceversa.
Me separé de Louis dejándolos solos a ellos dos y me aproximé a Harry, que estaba con el móvil. Me acomodé a su lado aunque no notó mi presencia incluso hablándole.
-¿A quién llamas?
Dos, tres minutos, seguía en su mundo, y aún no me contestaba.
-Harry.-Le dije mientras movía su pierna.-¿estás en el mismo lugar que yo?
Vi que dio un respingo y resopló.
-Dios que susto.
Bajé la mirada mientras movía la cabeza de un lado a otro resoplando.
-Llevo aquí un buen rato.
-Lo siento, es que estoy en mi mundo.
-No si ya..
Los dos nos quedamos en silencio hasta que vi que hacía con el móvil.
-¿Que te preocupa?
-Que mañana es tu boda y voy a ir solo..
Me llevé la palma de la mano a la nariz mientras me restregaba los ojos y bostezaba, tenía un sueño horrible, había pasado noches discutiendo con Sonia, que si no le había dicho lo de Harry, que si estaba contra ella,  de noche a noche gritábamos y discutimos por él, Sonia estaba de ocho meses y ya tenía una barriga enorme, lo que menos debía hacer era meter angustia al niño. Sonia había echo su vida, pero sola, nunca aceptó a James, ya que en el fondo seguía queriendo a Harry, pero su enorme orgullo la dejaba ciega.
-Todo va a salir bien Harry..
-¿Para mañana? Voy a ir solo, todos con pareja menos yo.. bueno y Zayn..
-¿Y que más da?
-Que yo quiero ir con Sonia.

domingo, 11 de marzo de 2012

Noticia.

Esta historia llegará a su fin dentro de poco capítulos queridas lectoras/es, entonces quería recomendaros otra historia que estoy haciendo. No será de los chicos no, pero esta, la de 'Tan solo una ilusión' es principalmente de amor, podéis cambiar los nombres y seguramente os llegaría a gustar igual. Espero que muchas os vicies a la que estoy escribiendo en estos momentos, ya que si habéis estado siempre conmigo con esta, me gustaría que con la que os voy a mostrar también.
Más allá de la imaginación. <--- Dais aquí os llevará a otra historia que escribiré con más fluidez, ya que tendré muchas más ideas y será más original. Principalmente hago esto porque me quiero dedicar a la escritura-periodismo y creo que algo de enganche tengo. Espero que os guste y que me deis vuestras opiniones diariamente.
Un saludo, la escritora.

domingo, 4 de marzo de 2012

~Capítulo cuarenta y ocho.

Y observaba detenidamente como una gota de agua se deslizaba desde su pelo hasta su barbilla, y se quitaba el esceso de agua con un movimiento de cabeza.. Yo en esos momentos estaba locamente perdida, su cuerpo mojado y su mirada azul cielo me dejaban pretificada, su sonrisa y pelo rubio me dejaban aún más tonta. Yo mientras me dejaba flotar en el agua del lago. En esos momentos estabamos en silencio, ninguno de los dos hablábamos.
-Lucía.
Dirigí la mirada a sus ojos acompañados de una sonrisa.
-Tengo.. pues.. -Miró para los lados con cara de preocupación.-No encuentro la ropa interior.
Yo reaccioné de tal forma en que me di cuenta de que yo tampoco sabía donde estaba. Miré para los lados y empecé a buscar bajo el agua, lo único que sube hacer fue reírme como si fuera lo último que haría en la vida.
-Lucía, esto.. no tiene  nada de gracia.-Dijo entre carcajada y carcajada, tampoco podía contenerse.
-Niall, estamos en cueros, no tenemos ropa y nos encontramos lejos de casa.
Me volví a reír e incluso hice que salieran pajaros de algún árbol.
-¿Nos quedamos aquí hasta la noche?-Me dijo Niall viendo que no teníamos ninguna solución.
-No, Niall son las doce, no me pienso quedar aquí dentro todo el día.
-¿Y que quieres? ¿Que vayamos desnudos?
-Bueno.. alguna chica se alegrará al verte.-Dije con tono picarón.
-Ya, pero yo no quiero que te mire ningún chico.-Me respondió serio.
-Bueno.. encontraremos una solución.
Me acerqué a él y le acaricie el pelo mientras le quitaba el esceso de agua.
-Tú siempre tienes soluciones para todo.
-Bueno, tú siempre eres una.
Vi que cerraba los ojos y aproximaba sus labios a los míos, pero yo le empuje para que volviera a caer al agua mientras me metía yo a bucear.
-¡Eh!
Empecé a nadar lo más rápido posible hasta que noté que alguien me cogía del pie y me empedía seguir mi camino.
-¡No me agarres Niall!-Dije entre risa y risa intentando no tragar agua.
Me cogió luego del brazo hasta estar cuerpo con cuerpo.
-Ya no quieres ni besarme.
-Yo no he dicho eso.. -Dije intentando no mirarle a los ojos.
-Pero me lo has rechazado.
Saqué los morros con indirectas de que me besara para que dejara de estar tan serio.
-Ahora el que no quiere soy yo.
-¿Ahora no quieres?-Dije mientras volvía a poner la cara normal y le miraba extrañada.
-Bueno.. es que cuando..
No le dejé terminar y le di un beso en los labios, sin dejarnos sin respiración unos segundos, que pasaron a ser minutos. Hasta que nos separamos unos centímetros y ambos sonreímos.
-Bonito beso.-Dije mientras apoyaba mi cabeza en sus hombros.
-Sí.. pero seguimos sin ropa.
Una idea pasó por mi cabeza, no era bastante mala y no vendría mal para conseguir nuestra ropa.
-¿Y si llamo a Louis?
La cara de Niall no fue precisamente como yo pensaba que sería.
-¿Te va a ver desnuda?
-Me esconderé detrás de un árbol.. ya te verá a ti.
-Ay dios.
-Mariló no está, Sonia esta con James y Liam se ha ido a comprarse el traje de nuestra boda.
Al decir esa última palabra  ambos nos pusimos colorados y sonreímos discretamente.
-Todavía se me hace extraño oír ''nuestra boda''.-Dijo mientras me cogía de la mano y la hacía balancearse con la suya.
-Y a la vez bonito..
-Sí algo así.
Bueno, ahora tendría que ir a por el móvil, cogerlo y marcar el número de Louis, solo sería eso y terminaríamos esta vergüenza que estábamos pasando ambos. Caminamos hablando de la boda, de las cosas que pondríamos y cual sería el menú, seguramente lo eligiría Niall.. no me quedaba otra, llevaba días mandándome indirectas de que lo quería poner, yo al principio no le presté atención, pero luego llegó hasta a escribirmelo en el móvil.
-¿Tienes el móvil entonces?-Dijo mientras se cubría nervioso y buscaba sus pantalones y ropa.
-Sí, lo guardé en el hueco de un árbol.
-¿Y eso?
-Niall.. no está tampoco nuestra ropa.
Niall me miró y busco inmediatamente dónde supuestamente estaba nuestras prendas.
 -¿Nos han robado?
-No, la ropa ha decidido jugar al escondite con nosotros.-Dije con cierto tono de sarcasmo.-Yo no llevaba cosas de valor.. por eso guardé el móvil en el árbol.
-Me encanta cuando te pones así.-Dijo con una sonrisa piadosa.-Pero.. ¿sabías que nos iban a robar?
-No, pero nunca me fío, vengo bastante preparada de España.
-Bueno.. si así vamos no irémos a vivir allí.
-¿Quién ha dicho eso?
-Yo, está claro.
-¿Y por qué no a Irlanda?
-¡Anda, es que.. no!
Moví la cabeza de un lado a otro hasta que cogí el móvil para marcar el número.
-Date prisa que tengo frío.-Me dijo mientras se frotaba los brazos.
-Hay mi niño que tiene frío.
Me miró y puso cara pensativa.
-Yo también saber español.
Estaba tan feliz, tan relajada que no sabía ni siquiera en que idioma hablaba.
-Lo siento, es que me pierdo y..
-Me encanta el idioma, es mi favorito.
-Como el mío con el inglés.-Dije mientras con el dedo buscaba la L de Louisito.
-Me tienes que enseñar más, que a nuestros hijos les quiero enseñar español..
-Hi.. ¿hijos?-Dije mientras dejaba caer el móvil al suelo y miraba a Niall.
-¿No quieres tener?
Parpadeé unos instantes y me mordí el labio inferior.
-Es lo que más quiero en este mundo.-Dije mientras no intentaba que una sonrisa ocupara toda mi cara.
-¿Cómo crees que serán?
-Pues.. rubios o morenos.
-Hombre.. pelirrojos no van a ser.-Me dijo sacándome la lengua.-Aunque.. si son de Charlie a lo mejor.
Le miré desafiante y volví a coger el teléfono mientras me llevaba el móvil a la oreja, uno dos tres ''pics'' y nada, nadie lo cogía. Colgué de nuevo y observe el suelo, todavía seguía el corazón que había echo en la arena, volví a intentar llamar y nada, nadie lo cogía.
Miré a Niall con el rostro apagado.
-No ¿verdad?
-Nada.. ni comunica ni nada, no me responde.
-Bueno.. ¿no tienes más amigos?
Le miré colorada y sonreí.
-No soy tan famoso como tú, no tengo tantos amigos.
-No me refiero a eso.-Se acercó a mi y me rodeó con los brazos.-Me refiero a que sino puede venir nadie más.
-Tenemos dos opciones..
-Dime, sorpréndeme.
Sorprenderle era exactamente lo que le iba a hacer, solo tenia dos opciones, Charlie o Zayn, solo podía elegir una entre esos dos y ambos me daban bastante mal trago pedirle ese favor.. a Zayn no le vi desde el día de la fiesta y a Charlie desde París, que les digo, ¿me puedes traer ropa para mi y para mi novio que decidimos darnos un bañito los dos en cueros? No sería la frase más adecuada, pero ni poniendo palabras más cultas me saldría mejor la faena.
-Venga Lucía que nos dan las campanadas.
-Lo siento, me meto en mi mundo..
-Y no sales, pero ahora estás conmigo, no hace falta que vayas a tus sueños.
-Oh, creerás que pienso en ti.-Dije picándole.
-Claro, se que lo haces a todas horas.-Dijo mientras me sacaba la lengua.
-No me seas egocéntrico cariño.-Dije mientras me libraba de sus brazos.-Tenemos dos opciones, Charlie o Zayn.
Su cara fue épica y se llevo los dedos a la boca mientras se mordía las uñas.
-Pues..
-Venga, tú decides.
-Zayn.
-¿Qué?
-No quiero que Charlie te vea sin ropa, y bueno si me ve a mi desnudo.. puede decir cosas y como Zayn ya me ha visto..
Mi imaginación se desvarió un poquito y me imaginé a Niall y a Zayn en una de esas situaciones en la que ninguno tenía ropa. Una sonrisa ocupó mi cara y fue demasiado sospechosa ya que Niall se dio cuenta.
-En que piensas.
-En.. nada nada.-Dije con una voz bastante aguda mientras intentaba quitar esa imagen de mi cabeza.
-Ya..
-Bueno, ¿llamo a Zayn entonces?
Afirmó con la cabeza una dos y tres veces mientras su rostro no mostraba felicidad.
Marqué el número con poco entusiasmo y esperé solo un ''pi'' para que lo cogiera, su voz era suave y dulce, aunque también parecía cansada, seguramente habría corrido hasta coger el teléfono, cuando era verano me asignó solo a mi un tono de una canción, era española, era la canción de Santa Lucía, se la aprendió de memoria para cantarmela días y noches hasta que le obligaba irse de casa de James y Mariló.. viejos recuerdos que ahora no sería lo mejor de revivirlos. Le expliqué detenidamente el tema, un poco soprendido le cogió, pero acepto en traernos ambos la ropa. Ahora, solo tocaba esperar.